Por qué el agua purificada podría ser buena para su bebé
Una mirada a los estantes de la tienda de comestibles es suficiente para darse cuenta que comprar agua no es tan sencillo como lo era antes. Puede ver botellas con etiquetas que dicen agua artesiana, agua mineral, agua de soda, agua destilada y agua purificada, y no tiene la menor idea de cuáles son las diferencias o cuáles son apropiadas para usted y su familia.
Hasta que su bebé empiece a hablar, es posible que usted se pregunte con frecuencia qué está tratando de decirle. Si su recién nacido está quisquilloso, se lleva las manos a la boca, hace sonar sus labios o vuelve la cabeza hacia su mano cuando le acaricia la mejilla (un reflejo de los recién nacidos llamado reflejo de búsqueda que le hace voltear la cabeza hacia una fuente de alimentos1), es posible que tenga hambre.2
A los niños pequeños les encanta imitar a los adultos<sup>1</sup>; es por eso que los teléfonos celulares viejos y los de juguete con frecuencia tienen gran éxito para los pequeños. Pero, ¿a qué edad darle a su hijo un teléfono celular de verdad? Un experto de la Academia Americana de Pediatría dice que la edad más temprana es entre los 11 y 12 años. Los niños que ocupan su tiempo hablando, enviando y recibiendo mensajes de texto, y jugando o escuchando música con sus teléfonos celulares pueden pasar menos tiempo interactuando con otros niños y con la familia. Las investigaciones indican que también prestan menos atención al tránsito y al entorno físico, lo cual podría ponerlos en peligro.2