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Sarpullido del pañal

Sarpullido del pañal

Debe ser muy angustiante cambiar el pañal de su bebé y descubrir un sarpullido en sus nalguitas. Pero la mayoría de los bebés desarrollan el sarpullido del pañal en algún momento, especialmente cuando empiezan a comer comida sólida o entre los 8 y 10 meses de edad. Si no lo trata, el sarpullido del pañal puede producir ampollas o llagas abiertas que pueden infectarse. La buena noticia es que los siguientes pasos pueden ayudar a reducir el riesgo del sarpullido del pañal de su bebé:

  • Cambie el pañal de su bebé apenas se ensucie.
  • Utilice un paño húmedo y suave o toallitas húmedas sin alcohol ni fragancia para limpiar las nalgas del bebé.
  • No frote la piel, limpie de forma suave y seque con palmaditas suaves.
  • Cuando sea posible, exponga las nalgas del bebé al aire.
  • Evite ajustar demasiado el pañal, ya que de esta forma se puede retener humedad.
  • Si se produce sarpullido, coloque vaselina o ungüento/crema para el sarpullido del pañal a base de óxido de zinc hasta que desaparezca el sarpullido.
  • Evite el uso de polvos porque el bebé puede inhalarlos.

Si su bebé es prematuro o estuvo hospitalizado después del nacimiento, existen mayores posibilidades de que desarrolle sarpullido del pañal. Las enfermeras pueden indicarle cómo limpiar de forma suave y cuidar la piel de su bebé. Si el bebé desarrolla sarpullido del pañal y no mejora en el transcurso de unos días, llame a su pediatra.

Infecciones del oído

Infecciones del oído

La triste realidad es que cinco de cada seis niños tienen infecciones del oído en algún momento hasta que cumplen tres años. Las infecciones del oído ocurren cuando se acumula fluido detrás del tímpano y se infecta por una bacteria o un virus. Los bebés son más vulnerables debido a la longitud y forma de su pequeña trompa de Eustaquio, que normalmente ventila el oído y lo mantiene sin fluido. Los niños más grandes pueden avisarle cuando sienten dolor, pero en el caso de los bebés es importante que tenga en cuenta los siguientes síntomas:

  • Fiebre.
  • Mayor irritabilidad cuando lo acuesta.
  • No reacciona a los sonidos suaves.
  • Le sale fluido del oído.
  • No come bien o llora cuando lo alimenta.
  • Se tira de la oreja o se la frota.
  • Tiene dificultad para dormir.

Para reducir el riesgo de que su bebé contraiga una infección del oído tenga en cuenta estos consejos: evite la exposición al humo ambiental de tabaco, vacune a su bebé, lávele las manos constantemente, reduzca el contacto con niños enfermos y amamante a su bebé al menos durante 6 meses. Cuando lo alimente con biberón, asegúrese de mantener la cabeza del bebé por encima de su estómago para evitar que la leche de fórmula ingrese por la trompa de Eustaquio. Si sospecha que su bebé tiene una infección del oído, llame a su pediatra.

Hidratación saludable para la mamá y el bebé

Hidratación saludable para la mamá y el bebé

Es importante que beba mucha agua si está embarazada o si acaba de tener un bebé. Si bien los diferentes tipos de bebidas y alimentos hidratan el organismo, hay varias razones por las que debe tomar agua. No contiene calorías ni cafeína y ayuda a evitar la fatiga, el estreñimiento, las hemorroides e infecciones del tracto urinario durante el embarazo y después. Una buena hidratación también ayuda a prevenir las contracciones prematuras. A continuación le ofrecemos algunos consejos para aumentar el consumo de agua:

  • Lleve una botella de agua con usted y beba de a sorbos durante el día.
  • Agréguele unas gotas de limón, lima o una pequeña cantidad de jugo exprimido.
  • Agréguele una ramita de menta o algunas rodajas de fruta congelada como kiwi o naranja.
  • Coma alimentos con alto contenido de agua, como lechuga, uvas, sandía, y beba leche.
  • Preste atención al color de la orina, debe tener un color muy pálido o ser incolora.
  • Si le preocupa la calidad del agua, compre agua embotellada, instale un filtro de agua o hierva el agua antes de beberla.

Además, una buena hidratación es ideal para amamantar. Los bebés obtienen toda la hidratación que necesitan de la leche materna o de la leche de fórmula durante los primeros seis meses de vida. Si su bebé se alimenta con leche de fórmula, mézclela con una fuente de agua confiable, como Nursery®. Además, puede utilizarse para mezclar cereales y diluir jugos.

Instrucciones básicas para envolver al bebé

Instrucciones básicas para envolver al bebé

Envolver bien apretadito a un recién nacido en una manta es reconfortante y tranquilizador para el bebé, y puede facilitarle la transición a la vida fuera del útero. Sin embargo, a la mayoría de los padres primerizos les cuesta lograr la "envoltura tipo burrito" adecuada. Los siguientes consejos y un poco de práctica lo ayudarán a envolver a su bebé igual que una enfermera de neonatología:

Precauciones al envolver a su bebé
  • Coloque una manta ligera sobre una superficie plana de manera que se vea como un diamante.
  • Doble una de las esquinas hacia abajo, aproximadamente hasta la mitad, y coloque al bebé sobre su espalda con la cabeza apenas por encima del borde doblado.
  • Tome el lado derecho de la manta y páselo suavemente por sobre el brazo derecho cruzando el cuerpo del bebé, luego levante el brazo izquierdo e introduzca la manta bajo el lado izquierdo.
  • Tome la esquina inferior, dóblela hacia arriba sobre el cuerpo del bebé e introdúzcala bajo el primer doblez, por debajo del mentón.
  • Tome la esquina izquierda de la manta, pásela por sobre el brazo izquierdo e introdúzcala bajo el bebé en el lado derecho.

Asegúrese de que su bebé pueda mover las caderas y de que la manta no esté demasiado ajustada. Las piernas del bebé deben estar flexionadas como una ranita, y usted debe poder introducir un par de dedos entre el pecho del bebé y la manta. Recuerde dejar de envolver a su bebé a la edad de dos meses, cuando ya pueda rodar. Lea más acerca de envolver a su bebé en el siguiente consejo, titulado Precauciones al envolver a su bebé.