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Carta de invierno de 2016

Quizá le sorprenda enterarse de que las caries dentarias que se desarrollan a temprana edad son la enfermedad crónica más común en los niños estadounidenses. Incluso aunque la incidencia de caries dentarias ha disminuido o se ha mantenido en algunos grupos etarios, la incidencia de caries en la primera infancia —especialmente entre las poblaciones más jóvenes y de menos recursos—, continúa aumentando.

Ante esta situación, los pediatras de la nación han intervenido para ayudar, una actitud que algunos consideran un “cambio radical”. Esta actitud tiene sentido, ya que los pediatras ven a los bebés y niños con mayor frecuencia que los dentistas, y la salud bucal es una parte integral del bienestar general infantil.

En este contexto, se les está enseñando a los pediatras a identificar las caries dentarias a temprana edad, ofrecer consejos sobre prevención y aplicar barniz de flúor durante las visitas de rutina al consultorio médico. De hecho, en la conferencia nacional de 2015 de la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP), los médicos practicaron cómo aplicar el barniz en los dientes de jóvenes voluntarios.

A un dentista o médico le lleva tan solo unos minutos aplicar barniz de flúor en las caras superiores y laterales de los dientes de un niño. La aplicación es indolora, el barniz seca en minutos, y el niño puede comer alimentos blandos o líquidos a temperatura ambiente poco tiempo después. Este tratamiento simple es muy eficaz para prevenir la aparición de caries dentarias.

De todas maneras, aunque los pediatras se sumen a la campaña contra las caries, las visitas al dentista siguen siendo importantes. De hecho, la AAP, la Academia Estadounidense de Odontología Pediátrica, la Asociación Odontológica Estadounidense y la Asociación Estadounidense de Salud Pública Odontológica recomiendan que los niños realicen una visita al dentista al año de edad o cuando aparezca el primer diente. Sin embargo, los niños que no tienen acceso a un dentista a tan temprana edad pueden recibir ayuda de pediatras capacitados en el tema.

Durante el próximo control de rutina de su bebé, hable con el pediatra acerca de qué cuidados bucales o barniz de flúor corresponde aplicar. Y recuerde, los tratamientos con barniz de flúor son efectivos, pero es responsabilidad de los padres ayudar a sus hijos a cepillarse los dientes, usar hilo dental, realizarse controles periódicos de rutina y llevar una dieta saludable.

Saludos,

Linda Ciampa, enfermera titulada