La deshidratación ocurre cuando su pequeño pierde más fluido que el que ingresa a su cuerpo. Esto puede ocurrir cuando suda, tiene fiebre o diarrea, o cuando vomita. La deshidratación puede ser grave. Los niños pueden deshidratarse más fácilmente que los adultos, así que usted necesita conocer los síntomas. Algunos síntomas comunes de la deshidratación son:1
La deshidratación debe tomarse seriamente. Si su niño pequeño muestra cualquiera de estos signos, debe llevarlo a una sala de emergencias o llamar a su pediatra para que le indique un tratamiento o le aconseje cómo rehidratarlo. Para impedir que se deshidrate, siga los siguientes consejos sencillos 1:
Estimule a su niño a tomar mucha agua, especialmente cuando hace calor y podría perder más fluidos de lo normal a través del sudor. Diluya jugo de fruta con agua para aumentar la cantidad de líquido. Evite darle jugo de fruta si tiene diarrea; podría empeorarla. Dé a su niño pequeño muchos fluidos si tiene fiebre. Deje que escoja entre líquidos fríos o tibios y calmantes; ambos funcionan igual. Si su niño tiene dolor de garganta, evite el jugo de naranja o de toronja, que pueden causarle punzadas en los tejidos sensibles.