Cuidado de los dientes primarios
Los dientes de leche son tan importantes para los bebés y los niños como lo son los dientes permanentes para los niños mayores y los adultos. Estos primeros dientes no sólo permiten que el niño mastique, produzca sonidos y hable con claridad, sino que además ayudan a mantener la forma de la boca y el rostro a medida que crece y guardan el lugar para los dientes permanentes futuros.
Si un diente de leche se cae antes de tiempo debido a un accidente o a una salud dental deficiente, los dientes cercanos pueden correrse o moverse hacia el espacio vacante y, de esa manera, dejar menos espacio para que crezcan los dientes permanentes.
Para ayudar a mantener saludables los diente de leche de su hijo’, comience a cepillárselos no bien aparezca el primer diente y enséñele a que él mismo lo haga tan pronto como esté listo’. Debido a que cepillarse todas las áreas de la boca con un cepillo de dientes puede requerir cierta práctica, quizá desee supervisar al menos uno de los dos cepillados diarios.10
Datos básicos sobre el fluoruro
El fluoruro es un mineral que se produce en forma natural en muchas fuentes de agua, incluido el océano. En niveles apropiados, el fluoruro ayuda a fortalecer los dientes. Actúa previniendo la pérdida de minerales importantes del esmalte dental y permite que esos minerales vuelvan a adherirse a la superficie. La Asociación Americana de Higienistas Dentales Americanos (ADHA)’ afirma que el uso de agua fluorada y productos con fluoruro es una buena forma de ayudar a mantener la salud bucal y de conservar los dientes permanentes.11
Existen varias formas de asegurarse de que el niño pequeño use la cantidad de fluoruro adecuado. La más común consiste en el uso de pasta dentífrica con fluoruro, que puede usarse después de los dos años de edad. El ente abastecedor de agua local puede contener el nivel adecuado de fluoruro para lograr una salud dental óptima, pero si esto no es así’, el uso de agua fluorada en botella puede ser otra opción práctica.12








